Los problemas que enfrenta el Bosque de Noruega en Suramérica


Casos Argentina, Colombia, Venezuela y Brasil.

Por: Alexis Castro / Blind Love cattery
www.blindlovecats.com

Hace algunos meses tuve la oportunidad de levantar mi voz ante ustedes y poder contarles la realidad, no sólo de mi breve historia como criador de Bosques de Noruega, sino un pequeño esbozo de cuánto existe de esta raza en los países latinoamericanos. Desde ese momento, y llevado por mi impulso de periodista, me di a la tarea de intentar descubrir y entender el por qué ésta raza de gato es tan poco popular en nuestros pueblos, ya que esto nos daría las respuestas del por qué es tan difícil criarlos y expandirlos en nuestros países.
En esta oportunidad empezaremos a “podar el árbol” desde sus ramas hasta llegar a la raíz de la situación: Argentina, país que se dio a la tarea de introducirlos. Comenzaremos por Brasil, el caso aislado.

1.      Brasil, la tierra de los Main Coons: socioculturalmente Brasil se presenta ante nosotros como una mezcla de culturas casi antagónica al resto de los países de Suramérica, no sólo por las diferencias lingüísticas tácitas (ellos hablan portugués, el resto de nosotros español), sino porque ese desarrollo cultural ha traído consigo una división en estamentos socioeconómicos muy pero muy marcada. Aunque esto también se puede ver en distintos grados en países como Colombia, Ecuador, Perú, Chile, Venezuela y Argentina, el brasilero se caracteriza por tener un poder económico más fuerte que el resto de los países suramericanos, es por ello que tienen una población de gatos mucho mayor.

La felinofilia brasilera es las más antigua de este lado del mundo, después le siguieron México y Argentina. El desarrollo del Clube Brasileiro do Gato (CBG) comenzó como en la mayoría de los países: basado en Persas y Siameses. Hoy no solo cuenta con muchas más razas en su haber, sino con la presencia de diversos clubes y otras asociaciones, como la WCF y TICA.

El desarrollo del NFO en Brasil ha sido opacado enormemente por la creciente presencia de Main Coons. Esto se debe a que aquellos pocos criadores que tienen NFO son criadores esencialmente de MCO. Ahora ¿Por qué el MCO es más “comercial” que el NFO en Brasil? Podríamos resumirlo en una frase: La estrategia de ventas del MCO está asociada a su gran tamaño, lo que lo vuelve un gato “especial” y “exótico” para su comercialización. Por tal razón  no es extraño ver anuncios publicitarios como: OBTENGA EL GATO MÁS GRANDE DEL MUNDO!!! Así, toda la elegancia y majestuosidad del NFO es sublimada por la grandeza y la fuerza del MCO, y esto también viene dado a que los brasileros son particularmente ostentosos, por ende, tener al gato más grande es mucho más “especial” que tener a un gato salvaje, pero elegante.

2.      Colombia, la naciente felinofilia: También Colombia empezó con los Persas y los Siameses, y al estar mucho más cerca de los Estados Unidos de Norteamérica, los colombianos importaron muchos gatos de la CFA. Hoy día, el Club colombiano de gatos está en proceso de patronazgo de FIFE. “Elfos de la Luz”, era hasta hace poco el único criadero de NFO de Colombia y había importado gatos de Bosques Vikingos y Corazón Salvaje en Argentina. La pugna entre ambos criaderos argentinos llevó a este criadero colombiano a seguir los parámetros de uno sólo, y así importó gatos de “La Zarina”, en España, apartándose de Bosques Vikingos.

Luz Garzón, propietaria de “Elfos de la Luz”, hoy día reside en Panamá junto a su esposo, criador de Persas y Exóticos. Durante el ínterin, Bosques Vikingos abrió un nuevo criadero en Colombia de NFO, y de esta manera, este país suramericano, apenas comienza con los avatares de lo que significa la propagación y reconocimiento de la raza en nuestros países.

3.      Venezuela, la ausencia de la felinofilia: en gran problema de Venezuela es que ni siquiera existe una asociación o un club de gatos que lleve los registros genealógicos de los mismos. Aunque varias personas interesadas en estos animales han importado ejemplares con pedigrí desde Argentina, Colombia y los Estados Unidos de Norteamérica, la cría de gatos en Venezuela ocurre de una manera prácticamente primitiva y desorganizada. Como mencioné en un artículo anterior, cualquier gato de pelo largo es un Persa o un Angora, y cualquier color point es un Siamés, y pueden ser encontrados en cualquier tienda de animales, páginas de internet como “www.mercadolibre.com”, o en anuncios en la prensa regional o nacional.

Comenzar en Venezuela la expansión de una raza implicaría primero la siembra de una conciencia “felina” por así decirlo, y con la creación de un club que se encargue de aglutinar a aquellas personas que decidan criar, de manera responsable y sistemática, ejemplares reconocidos por la FIFE. Aunado a esta situación, aquellos propietarios de gatos de raza que decidan realizarles la carrera a sus gatos, debe optar en viajar a Colombia o Argentina. No menciono Brasil porque honestamente las campañas de las exposiciones que ahí se realizan son bastante sectoriales y muy poco se habla de ellas en el resto de Suramérica.

Esto trae a la palestra otra situación importante para la cría de gatos en general: las distancias entre los países, el alto costo de los boletos aéreos y el hospedaje, el bajo nivel adquisitivo de la clase media suramericana, y las grandes diferencias en los cambios de las distintas monedas que se manejan, hacen que “criar y exponer” sea algo realmente costoso; lo que podría llevar a que la felinofilia de nuestros países se transforme en un hobby para un estatus realmente alto de la sociedad. Si a esto le adjuntamos las constantes crisis económicas que se viven en Suramérica, la situación se agrava.

Pongamos un ejemplo: Para un venezolano, cuyo sueldo oscile entre los 2.000 USD ó 3.000 USD (y estamos hablando de una pequeña parte de la población total que ha logrado obtener altos estudios académicos y un buen puesto de trabajo) el pasaje en avión hasta Colombia oscila entre los 200 y 400 USD. Vía terrestre tendría que manejar aproximadamente entre 16 y 20 horas de viaje hasta Bogotá, capital colombiana. La moneda venezolana está devaluada en proporción a la moneda colombiana, así que el dólar, de difícil acceso para los venezolanos gracias a las penurias para conseguirlo, se vuelve la moneda de intercambio. El hospedaje puede oscilar entre los 80 y 120 USD por noche sin contar las comidas y los gastos del gato, lo que en total le llevaría a un criador gastar aproximadamente 1.000 USD solamente llevar un gato a una exposición. Mucho más podrá costar si decide exponer en Argentina, donde el boleto aéreo oscila entre los 800 y 1.200 USD, dependiendo de la temporada turística.

A esta situación se suma el hecho de la comercialización de los cachorros que nacen en casa, en el caso de tenerlos, en un país donde no existe una conciencia real sobre los gatos. Pero esto no ha mermado la intención de la creación de una asociación o un club, situación que aún sigue en pie.

4.      Argentina, la raíz de todo: a este país le debemos el grandioso mérito de haber introducido la raza NFO a Suramérica, esto no sólo gracias a la presencia de una asociación que respaldase a los gatos en general, sino a la curiosidad eterna y ganas de sobresalir que caracteriza a los argentinos en general. Pero desafortunadamente, los pocos criadores que hay en Argentina, son mermados para la expansión de la raza por una lamentable razón: EL MIEDO.

Hay una realidad tácita en cuanto a esto, y es producto de las ganas de muchas personas de hacer las cosas de una manera “ilegal”, por así decirlo. El principal enemigo de los criadores argentinos en general es, sin duda alguna, el internet, especialmente aquellas webs dedicadas a la venta de cosas. Se han registrado muchos casos de criadores que venden sus gatos como mascota sin castrar, y luego aparecen camadas enteras en venta en páginas como mercadolibre, por un costo que no supera el 10% del valor real del gato. Por ende, esto desprestigia al criador cuando exige un monto superior por su gato, el cual fue criado bajo los parámetros regulares de FIFE, y se enfrenta a clientes que no escatiman en decirle: pero es que en mercadolibre está mucho más barato!!! Aunado a esta situación tan incómoda y poco ética, habría que tomar en cuenta que, en la mayoría de los casos, estos ejemplares son cruzados con cualquier otra raza y son vendidos sin papeles. Entonces nos estamos enfrentando nuevamente a un problema de conciencia.

Otra razón que ha hecho que el NFO no sea tan popular dentro del mercado argentino es su falta de promoción como ejemplar en sí mismo, y con esto me refiero a que existe (y esto lo mencioné en mi otro artículo) una fuerte tendencia a confundir al NFO con cualquier gato de pelo semilargo de la calle. La causa de esto, desde mi humilde opinión, se puede deber a dos factores importantes, y acá está muy relacionado nuevamente el tema de la venta de cachorros por internet:

a.      La calidad de los ejemplares que nacen en el país: aunque es muy osado de mi parte referirme a este punto, ya que corro el riesgo de herir sentimientos y ofender a algunos, pienso rotundamente que esta es la raíz del problema del NFO en Suramérica. La mayoría de los NFO argentinos tienen fenotípicamente los siguientes problemas: colas cortas, mantos pobres de pelo, implantación de las orejas juntas hacia la coronilla, prácticamente ausencia de tufos, cuerpos cortos y pequeños, huesos finos y ligeros, y, aunado a todo esto, presencia de muchos perfiles con brake, es decir, perfiles que no son rectos.

La razón de estos defectos se debe a que los primeros gatos que llegaron al país lo sufrían. De hecho, Raspa Index Madrid y Gustavo Index Madrid, son gatos particularmente de poco tamaño y colas cortas. Aunque Raspa fue castrado y vive una vida feliz, Gustavo sigue siendo usado constantemente para cría, e incluso se han acentuado bastante sus características en homocigosis gracias a los constantes imbreeding que con él se realizan. Pese a que se han importado gatos que diriman estos males, la homocigosis aún los sigue acentuando, lo que costará varias generaciones y mejores programas de cría para lograr erradicarlos.

No quiero decir con esto que todos los gatos que nacen en Argentina son de poca calidad, por así decirlo, sino que la mayoría de ellos no alcanzan el estándar necesario. No obstante, y aunque suene paradójico, muchos han llegado a obtener los mayores títulos dentro de FIFE, como SC o GIC. Pero ya acá entraríamos en otro problema que no sería prudente sacar a relucir porque podría dejar en tela de juicio, no sólo a la Asociación Felina Argentina, sino a los jueces que juzgan los shows. Entonces valdría la pena preguntarse: ¿Cómo se puede comercializar un gato que se parece a los gatos de la calle?

b.      Internet: todos los problemas que se han suscitado gracias a la presencia de personas con poca seriedad y conciencia, y que se han dedicado a vender “falsos” gatos sin papeles colocándole razas que no son, ha conllevado, sin duda alguna, a que el modo de cría de los argentinos sea hermético y cerrado. La falta de confianza en los futuros propietarios locales ha hecho, no sólo que la primera opción sea exportar los cachorros hacia otros países vecinos, sino que todos los que se vendan en el territorio nacional estén previamente esterilizados antes de pisar sus nuevos hogares, originándole al criador un gasto extra a la hora de venderlos.

Este problema lo padecen mayoritariamente los criadores de Persas, Exóticos, Siameses y Bengal, y no obstante los Bosques de Noruega se han visto afectados también. Evidentemente, y siguiendo los parámetros biológicos aprendidos por Jette Eva Madsen, el pool genético de Argentina en los NFO, más que pobre es… paupérrimo. Si a esto le anexamos el hecho de que cada criador trabaja independiente de los otros, la variabilidad genética de cada criadero estará determinada sólo por los machos que se puedan adquirir, lo que hace cada vez más difícil el tema de la cría.

Una consecuencia directa de tal situación es que no existe una estimulación a crear, por así decirlo, nuevos criadores de Bosques de Noruega; no obstante cada criadero sólo se surtirá de un pequeño nicho del mercado prácticamente impenetrable e inviolable. Imagínense entonces cómo se puede incentivar a personas para que críen la raza cuando el lema local es: que el nuevo criador gaste lo que yo he gastado trayendo gatos de afuera!!!

Todas las ideas acá plasmadas no pretenden acusar o juzgar un modo de ver la cría de gatos en sí, ya que el modo en que cada quién decide criar es totalmente válido y respetable, sino generar un análisis crítico y reflexivo de la realidad a la cual el NFO es sometido hoy día en los países de Suramérica. Sobre todo en un momento donde el Bosque de Noruega se ha convertido en una de las razas más populares en toda Europa, ya que su manutención y cría resulta mucho más accesible para más personas, sin dejar de mencionar todas las cualidades físicas y temperamentales que envuelven a este maravilloso gato.

Hoy día Argentina ha empezado a ver ganadores Bosques de Noruega BIS en sus shows, esto quiere decir que poco a poco se ha empezado a mejorar algunos de aquellos defectos fenotípicos que se tenían; sin embargo, los Ragdolls y los Sagrados de Birmania siguen llevando la palestra de los Best in Shows y del ranking general de la CAT II  de la Asociación Felina Argentina.

Probablemente muchas de estas cosas hayan ya pasado en otros continentes, pero lo que agrava la situación de los suramericanos, no son los problemas constantes a nivel financiero que enfrentan nuestros países día a día, sino la presencia de una herramienta, que si bien ha hecho mucho bien, también está causando mucho mal: el internet. La velocidad a la que hoy día viaja la información nos mantiene al tanto de las cosas que ocurren, pero también se vuelve contra nosotros cuando atenta contra nuestra ética como criadores, cuando nos vuelve más débiles y amplia la competencia, cuando seduce a las personas interesadas en los gatos a elegir una raza en vez de otra, cuando promociona la rapidez y la inconstancia, cuando hoy podemos estar acá y allá y no estamos en ninguna parte; todas estas cosas, que ayudan a muchos, nos hacen débiles a los pocos criadores de Bosques de Noruega suramericanos, quienes pensamos mil veces cada vez que cruzamos a una de nuestras hembras  ¿A dónde irán a parar nuestros cachorros?

alexiscastrod@blindlovecats.com